Los vuelos que nunca parten, te recuerdan que hay caminos que no pesan y no cansan, cuando lo que se carga es amor.
Comprender
el sufrimiento de alguien es el mejor regalo que puedes hacerle. Comprensión es
el otro nombre del amor. Si no comprendes, no puedes amar.
La suela de sus zapatos aún no se ha gastado, ella
sabe que puede caminar y correr... Hoy camina hacia adelante, segura de lo que
puede llegar a ser.
C.E.C.

