Sigues apareciendo, sigues ahí en cada minuto de mi tiempo, no me atormentas, sólo me impulsas a seguir... a seguir soñando contigo, con la vida que reservé para ti, para nosotros. Y no importa dónde estés ni al lado de quién te ponga la vida, una parte de mí siempre estará contigo aunque no lo sepas.
Se acerca la medianoche, y estamos a punto de finalizar un año más. Y pareciera una especie de karma estar de nuevo en las mismas circunstancias de hace un año, y no me cuestiono el ¿por qué? sino ¿para qué?, y he llegado a la conclusión de que Dios tenía una lección para mí o para nosotros.
Sé que la gente repite una y otra vez "deja todo atrás", "no luches por quién no te busca", y me pregunto ¿qué pasaría si todos pensaramos de la misma manera?. Dime ¿dónde quedaron los valientes, los que se arriesgan, los que entregan todo, los que tienen fe y confían en Dios, en la vida, en los otros?, ¿dónde están los que no ven el tiempo sino las posibilidades?, ¿dónde están los que aman y no tienen miedo de equivocarse?, yo no lo sé pero intento convertirme en una de esos, de los que se aferran a lo que creen posible porque saben que las cosas no llegan sino que se buscan, se luchan, se trabajan para conseguirlas cada día. Que no hay errores lo suficientemente grandes para no intentar repararlos, que a veces se puede dar un paso atrás e intentar de nuevo, que podemos cambiar mil veces de camino y nuestro pensamiento si estamos errados, siempre con la idea de mejorar nuestra vida, para los otros y para nosotros mismos.
Nada es fácil y menos cuando se trata de amor, de otra persona con sus propias metas, sentimientos y decisiones... y se complica la espera, pero no se acaba esa esperanza. Es arriesgado poner las expectativas en "alguien" pues sólo podemos tener seguro lo que depende de "nosotros" pues no sabemos qué decisiones tomarán los demás. Pero hemos luchado tanto en medio de dificultades y errores, de nuestro propio dolor y del orgullo, a pesar de no alcanzar a comprender lo que nos movía a continuar ahí, caminando juntos, que todo eso sólo puedo llamarlo "amor". No es capricho, no es necedad, no es dependencia, no puede serlo cuando el resultado siempre termina por hacerte feliz.
Vivimos intentando darle explicaciones a todo basados en la perspectiva de otros, de un par de ciegos que no han sido capaces de buscar sus propios caminos. ¿Quién puede hablar de lo que te conviene cuando ni siquiera sabe lo que en tu interior sientes?, y es que no hay mejor guía que seguir nuestra intuición. Y hoy contra todo pronóstico y a pesar del doble mensaje de tus palabras, algo me dice que sea paciente, que confíe en todo lo bueno que sembramos, que no olvide los motivos que me llevaron a ti y a elegirte cada día. Me aferro a creer que todo esto que sientes es sólo "cansancio emocional" y que sólo estás intentando encontrarte a ti mismo antes de lograr verme a mí o a quién esté a tu lado. Y pongo mis esperanzas en Dios, pidiendo cada día que te regrese a "casa", porque ahí seguiré esperándote sin importar el tiempo y lo que decidas vivir, porque te encontré, porque te conocí con tus virtudes y defectos, y te amé y amo cada parte de ti porque tú has logrado una mejor versión de mí. Aprendí a amarme, amándote.
Dime si no es Dios el que obra en nuestras vidas cuando sigo sintiendo intacto todo este amor, cuando las palabras y la ausencia no han podido romper mi corazón, cuando tus recuerdos me dan paz y la seguridad para esperarte a pesar de todo lo que tenga que vivir. No me dueles, me llenas. No eres perfecto, no has sido tal vez "el mejor", pero sacas lo mejor de mí y eso es crear magia. Has sido una motivación en mi vida para hacer lo que jamás habría hecho por mí y por alguien, tu compañía me llena y cuando estás conmigo amo mi reflejo en ti. Provocas todo eso que cuesta describir con palabras (inefable), y al cuestionarme, me lleno de razones para amarte y para estar segura de que tú vales la pena... vale la pena amarte.
No sé cuánto tiempo te lleve encontrarte y descubrirte a ti mismo, no sé cuántas cosas tendrás que vivir sin mí, no sé si después podrás recordarme, no sé si en algún momento pensarás en mí o si llegarás a extrañarme, no sé si querrás estar conmigo, pero en mi corazón sólo deseo una cosa... que Dios me permita volver a tu lado una vez más, por un día, o tal vez por el resto de nuestra vida.
¿Por qué ser tan duro contigo mismo cuando Dios y yo ya te hemos aceptado?, eres mejor de lo que crees, eres más de lo que tus ojos alcanzan a ver... y yo soy afortunada de haberte conocido, de haber vivido y compartido contigo mis días. Gracias por haberme elegido y haberme permitido elegirte. Gracias por demostrarme que existen los amores verdaderos, que hay personas que nacen conectadas y se vuelven magia cuando se encuentran. Gracias por enseñarme que vale la pena tomar riesgos, dar todo por alguien, cambiar los planes, perdonar, y esforzarse por compartir la felicidad con alguien. Amarte hizo que cada día contigo valiera la pena. Te elegiría mil veces más, porque desde que te conocí supe que eras mi engranaje perfecto.
No necesito buscar a nadie pues, eres el amor de mi vida. Te elijo y quiero elegirte todos días... te amo por la felicidad que me produce amarte y eso me basta. Gracias por existir, eres todo lo que hubiese soñado en alguien, me has permitido ver a través de ti, conocerte y encontrarte. ¡Es mi bendición amarte!. Hoy cierro los ojos y te echo de menos, no sólo a ti sino a todos los recuerdos que hacen que no te olvide. Estoy segura que fue obra de Dios encontrarte en mi camino. Dios te bendiga JJRC.




