Te amo mi amor y espero que nada sea lo suficientemente grande como para hacer que nos acostemos a dormir enojados. Te prometo que jamás me permitiré acostarme enojada contigo... nunca dejemos que el enojo duerma entre nosotros. Mientras me tengas recuerda que tienes mis oídos para escucharte, mis ojos para contemplarte, mi boca para aconsejarte, mi cabeza para comprenderte y mi corazón para calmarte. No tienes porque alejarte... decidimos que queríamos estar juntos y de ahora en adelante dejamos de ser dos para convertirnos en uno.
Olvida que tenemos que pasar enojos, tristezas, o alegrías solos... ya nos tenemos el uno al otro para compartir todo, los momentos buenos y los no tan gratos. Te quiero cuando estés feliz y contento, te quiero aún cuando estés enojado o sin ánimos, porque acepté amarte con todo lo que implicaba estar contigo. Tal vez no siempre podamos resolver nuestros conflictos en el momento, pero tratemos siempre de hacer las paces y decirnos algo "bonito" que nos mantenga conectados hasta que se dé el momento oportuno. Y si algún día alguno de los dos se va así a la cama, comprometámonos a que el otro siempre lo traiga de nuevo piso a tierra.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario