He pensado mucho en ti... no sé si te lo había dicho pero, gracias por todo lo que has hecho por mí desde que iniciamos, por tus detalles espontáneos, tus cariños y las cosas tan bonitas que me demostrabas cada día en tus mensajes. No sé si realmente hice lo suficiente para demostrarte lo mucho que apreciaba lo que hacías, incluso tu paciencia y comprensión en muchas situaciones siempre fue incondicional, aunque ahora entiendo que te lastimé mucho sin darme cuenta y sin intención, y tu amor siempre fue más grande que cualquier problema, perdoname por todo eso y por hacerte sentir que no te daba tu lugar cuando en realidad yo sentía que eras el amor de mi vida y no supe demostrártelo ni hacértelo sentir. De pocas cosas me he arrepentido en la vida, y una de ellas es haberte lastimado tanto por no haber sabido tomarme el tiempo para hacer bien las cosas. Pero te juro que desde que te conocí he estado segura de que eres el hombre perfecto para mí, y no he dudado ni un solo día de querer pasar mi vida contigo y formar una familia. Lamento no haber tenido las palabras adecuadas para expresarte lo que realmente sentía por ti, te aseguro que felizmente me habría casado contigo, porque desde que te vi sentí que eras la persona que le pedí tanto a Dios que me mandara. Simplemente llegaste como una bendición a mi vida y volviste realidad el cuento de hadas que no pensé que existiera, eras mi príncipe y me hacías demasiado feliz.
Ojalá con un beso y un abrazo pudiera sanar y borrar las huellas que quedaron de esos malos ratos, sé que no será fácil, pero estoy dispuesta a demostrarte cada día que no existe persona en este mundo que me llene en todo sentido como tú. Te amo con tus virtudes y defectos, siempre, siempre apuesto por ti y por nosotros, porque creo que el amor que siento por ti vale la pena, y no hay nada que no podamos mejorar para nuestra felicidad.
Pediré a Dios cada día para alejar cualquier miedo que exista en ti de sentir de nuevo y de expresarte, y para que puedas darte cuenta que te amo incondicionalmente. Gracias por existir, por la sensibilidad que me provocas y hacerme sentir tantas cosas, por toda la felicidad que me has regalado durante el tiempo de conocernos, por ser tú. Dios te bendiga y me permita ser la mujer que mereces, te amo para toda la vida. Gracias JJRC por poner tus ojos en mí porque tú te robaste los míos desde que te vi, gracias por estar conmigo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario