Cuando alguien inspira tantos pensamientos que se convierten en palabras, merece recibirlas también. Es una bendición que alguien que ya no está presente físicamente, te sane con los sentimientos y palabras que tiempo atrás sembró, personita de ojos verdes, angelito mandado por Dios. Te aseguro que no me iré de este mundo sin haberte dado todo... decidas estar o no, conmigo. No me quiero llevar un regalo tan grande cargando. El agua que no dejamos correr se estanca; y no quisiera que tanto amor se vuelva en un sentimiento negativo por guardármelo. Todos necesitamos cariño, así que debe ser una bendición poder recibirlo a manos llenas. Espero nunca te canses.
De todos los propósitos que planeo en mi cabeza para aportarle a este mundo, mi destinatario más especial, aunque un poco difícil, eres tú. Sin embargo, mi tarea más complicada, es pedirle a Dios que te haga feliz, y tener que dejar de lado, en algún momento, mi deseo de estar algún día contigo. Aún no descubro el plan de Dios, dejándome amarte de esta manera y a la vez no poder ser correspondida.
Te quiero y Dios sabe que ni en mis peores días te he deseado algún mal. En ocasiones no sé si para demostrarte que te quiero, necesitas que me aleje o demostrarte que te espero. Pero en mi corazón deseo, esperarte de verdad, el tiempo que necesites.
Quiero decirte que te amo y extraño tu compañía, y que cada día pido por volver a compartir una habitación contigo donde ambos nos hagamos sentir amados. Desde mis sueños a tus sueños te bendigo y te abrazo con cariño esta noche, para que nada interfiera en tu paz al dormir. Dulces sueños JJRC, te quiero.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario