Gracias Dios por las pruebas que me acercaron a ti, por aquellos que me aman y por aquellos que hablan mal de mí, por aquellos que un día quisieron mejorar su vida y se dejaron engañar o se rindieron en el camino, porque ahora puedo comprender el dolor que sientes cuando, a pesar de lo que has hecho para salvarnos a nosotros nos negamos a decirte sí.
Que difícil es seguirte Señor, pero pongo mi confianza en ti, sólo te pido que no te olvides de aquellas personas que quiero y les regales tu misericordia a todos ellos. Danos la fortaleza necesaria para volver siempre a tu camino, y si un día me pierdo no apartes tu mano de mí.
Dame paciencia para entender tus planes, convierte mi dolor en actos de amor y bondad hacía otros como ofrenda a ti, pongo mi vida en tus manos. Gracias por los momentos de tristeza que me permiten apreciar los momentos que me has regalado de felicidad, te quiero y te necesito en mi vida, sólo te pido Señor que nunca se acaben mis ganas de amar y de darlo todo aún cuando existan injusticias o no sea correspondida, conserva en mí el placer de dar antes que recibir.
Sana el corazón y la memoria mía y de quienes caminan y han caminado a mi lado porque el amor nos dirige a ti, limpia nuestros ojos para que podamos apreciar el amor que nos regalas a través de otros y de aquello que nos rodea; aparta de nuestro camino a quienes se niegan a ti y ven la vida desde el egoísmo, la envidia y el resentimiento.
Perdona Dios mío a quienes no te conocen aún y a cuantos por ignorancia con nuestros actos te hemos lastimado. Sólo tú Señor con tu amor conviertes en milagro el barro... yo espero en ti. Bendito y alabado seas. Amén.
C.E.C.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario