"De rodillas ante Dios,
de pie frente al mundo".
Los días buenos te dan
felicidad, los días malos te dan experiencia, los intensos te mantienen fuerte,
las pruebas te mantienen humano, las caídas te mantienen humilde, pero sólo
Dios te mantiene de pie.
La noche se ha vuelto larga,
vuelves a mi mente una y otra vez, y siento que lo que me sucede va más allá de
lo que yo pueda decidir, es como si algo más fuerte me provocara este mar de
recuerdos que traen una paz consigo. No es nostalgia, pues ni siquiera siento
tu ausencia... te siento aquí, aún conmigo, y con este sentimiento más fuerte
que nunca.
Quisiera tener motivos para
dar media vuelta, pero sigo caminando en la misma dirección, convencida de que
no has dejado de ser tú el hombre que elegí para complicarme la vida y para
disfrutarla a tu lado.
Me veo nuevamente en el inicio
de toda esta historia, bombardeada por tantas emociones que no lograba
descifrar y que me hacían vivir en otra realidad, en esa realidad que tenía
tintes de ser un sueño, el mejor que podría vivir. Y hoy, sin explicación
alguna me vienen tantos recuerdos que me hacen sentir aún conectada contigo, a
pesar del tiempo, de las decisiones, y de las ausencias. No sé si es una
especie de magia de Dios intentando decirme que la espera y la fe traerán una
recompensa... pero, tus recuerdos me han sanado, me han permitido reconstruirme
de nuevo y me han motivado para querer ser una mejor persona, y cada día me
esfuerzo por lograrlo.
Un día te prometí esforzarme
en ser la mujer que merecías... hoy sólo quiero ser una mujer que valga la pena
tomarse el tiempo de voltear a ver y tratar de conocer. Quizá en esta parte de
la historia pasarás de largo sin mirarme, pero... no sé, tal vez. Fue una
ironía del destino habernos llenado el alma de tanto amor y estar ahora aquí,
yo sin ti, tú sin mí.
Agradezco a Dios por haber
encontrado mi felicidad donde no lo imaginaba, y al destino por encontrar la
forma de ponerme justo al lado de la persona que iba a llenarme de vida... Dios
escribió nuestra historia y sólo él conoce el fin. Yo no esperaba enamorarme de
ti y dudo que tú tuvieras previsto enamorarte de mí... pero cuando nos conocimos,
ninguno de los dos pudo evitarlo. Nos enamoramos a pesar de nuestras
diferencias, eras magia y sigues siéndolo. Fuiste ese amor que sólo puede
existir una vez, y cada minuto, cada instante que pasamos juntos, quedará
grabado siempre en mi memoria.
"Siento la necesidad de
decirte que yo contigo he sido más feliz de lo que en los libros se ha podido
describir".
"Vivamos, y que pase lo
que tenga que pasar..."
"Padre, si no es tu
voluntad que suceda, deja que se vaya de mis manos y dame la paz necesaria para
no preocuparme más por eso".


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