Prefiero los 《te quiero》 que nunca se dicen en dos palabras: un beso, el abrazo y la bendición por las mañanas al despertar y al salir de casa, tomarse de las manos con fuerza para recordar que estamos el uno para el otro, el pequeño antojo que compras pensando en lo mucho que esa persona lo disfruta, las pequeñas notas y cartas escondidas que sorprenden al llegar o estar fuera de casa, la comida que se prepara con amor cuando el otro se siente agotado o porque cada día decides hacerlo especial.
Prefiero los 《te quiero》 que nunca se dicen... el rincón que mejoras en casa, los detalles que se construyen con amor, creatividad y tiempo, ese gracias que le da valor a lo que haces, un '¿cómo estás?' cuando sabes que no ha sido un buen día, las palabras y gestos amables que mejoran tu día, el oído atento que escucha sin juzgar, el esfuerzo por acompañarse o esperarse en un lugar, orar juntos en la mañana y cada noche, las palabras de confianza que te impulsan a crecer, el amor que se demuestra en los hechos y no sólo con palabras.
Prefiero los 《te quiero》 que nunca se dicen... el compromiso que se asume por convicción, lo que haces por ser cada día mejor, los sueños que se comparten y luchan juntos, abrir las manos y el corazón, mirarse a los ojos con amor y compasión, podernos ir y aun así elegirnos y quedarte.
Prefiero los 《te quiero》 que no se dicen... esos que empiezan con un 'hola'
y duran toda una vida.
Carolina Estrada Carlos

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